La Revolución de Tuxtepec

La Revolución de Tuxtepec es como se conoce al movimiento político y militar dirigido en México por el general Porfirio Díaz, para oponerse a la reelección de Sebastián Lerdo de Tejada. Se inició con un alzamiento en Tuxtepec, Oaxaca, luego de la promulgación del Plan de Tuxtepec el 10 de enero de 1876.

Antecedentes

Benito Juárez, que tuvo que ejercer la presidencia enfrentando serias dificultades, pudo sin embargo ser reelecto en dos ocasiones. Pero Porfirio Díaz, reconocido militar de brillante desempeño durante la Segunda Intervención Francesa y el Segundo Imperio, manifestó su abierta oposición a estas reelecciones, demostrándolo con fallidos alzamientos armados. Juárez, sin embargo, fallece de causas naturales al poco tiempo de comenzar su tercer mandato, asumiendo Sebastián Lerdo de Tejada, que es ratificado en unas posteriores elecciones en 1872.

Además de haberse alzado contra Benito Juárez, Porfirio Díaz fue su contrincante electoral, saliendo derrotado. Además, también fue derrotado por Sebastián Lerdo de Tejada en las elecciones de 1872. De modo que Díaz era ya un persistente aspirante a la presidencia.

Lerdo de Tejada tuvo una destacada ejecutoria durante su primer período, pero el proceso para su reelección, en 1876, causó fuertes polémicas, en las cuales se enfrentaron el Congreso y la Corte de Justicia. Porfirio Díaz, que estaba al tanto de las intenciones del presidente para perpetuarse en el poder, redactó en 1875 un Plan de rebelión que se promulgó luego en 1876, denominado el Plan de Tuxtepec, firmado por Hermenegildo Sarmiento.

En el plan, Díaz se proponía como Presidente de México, cláusula que eliminó en la proclama de Tuxtepec. En el Plan se acusaba al Presidente de varias irregularidades, como corrupción de la justicia, dilapidación de los dineros públicos y abandono de la educación. A la declaración del Plan siguieron los alzamientos de las diferentes regiones que se oponían a la reelección de Lerdo.

Desarrollo de los acontecimientos

Los alzamientos militares que comenzaron en Oaxaca, pronto se replicaron en otros estados del país. Mientras las fuerzas que apoyaban a Díaz tomaban diferentes plazas, en otros lugares, los leales a Lerdo, comandados por Ignacio Alatorre, lograban contener la rebelión. El desarrollo de las hostilidades favorecía ligeramente a Porfirio Díaz, que además tenía gran apoyo entre la población debido a su prestigio, lo cual era un punto que no favorecía a Lerdo de Tejada.

Simultáneamente, luego de la elección que ratificó a Lerdo en la Presidencia, estalló otro movimento armado llamado Revolución Iglesista, impulsado por el presidente de la Suprema Corte, José María Iglesias. El general Alatorre, que había comandado a las fuerzas leales al gobierno, se sumó a esta última rebelión, pero fue derrotado por los porfiristas.

la revolución de Tuxtepec

Estos últimos acontecimientos fueron entendidos por el Gobierno de Lerdo de Tejada como una derrota más que aplastante, por lo cual tomó la apresurada decisión de abandonar la Presidencia, para luego refugiarse en los Estados Unidos.

Acontecimientos posteriores

Ya era noviembre cuando Porfirio Díaz tomó México. Su consigna principal mientras se opuso a Juárez y a Lerdo era en contra de la reelección presidencial. Pero una vez obtenido el poder, se convirtió en el Presidente de México que fue reelecto la mayor cantidad de veces, ejerciendo la presidencia durante un lapso de más de 30 años.

Este período es recordado como El Porfiriato, y sólo pudo terminar cuando en 1911 tiene lugar el encarcelamiento del candidato Francisco I. Madero. Este evento generó una serie de alzamientos a lo largo del país, que fueron el germen de la Revolución Mexicana. Uno de los primeros hechos que trajo ésta, fue el derrocamiento de Díaz.