Revolución Mexicana

La Revolución Mexicana estalló el 20 de noviembre de 1910. El descontento político y social fueron las causas detonantes para que México viviera una convulsión armada que cambió por completo el rumbo de la vida como país. De esta revolución, que en un principio fue iniciada para sacar del poder a Porfirio Díaz, se lograron triunfos sociales importantísimos para el México de hoy, esto gracias a la otra revolución dentro de la revolución: una revolución política y otra revolución campesina iniciaron la transformación de México.

De la revolución surgió la creación de una nueva constitución política, la llamada Constitución Política de 1917, que con sus artículos 3°, 27° y 123° lograban que la sociedad mexicana desprotegida tuviera derecho a una educación gratuita, tierras propias y salarios justos por sus trabajos.

En resumen, como consecuencia de la Revolución Mexicana se dio la promulgación de la carta magna de 1917, la educación laica y gratuita,que hasta día de hoy gozan la mayor parte de los mexicanos, el reparto agrario que eliminó los latifundios, se suprimieron las largas jornadas de trabajo mediante la introducción de los derechos laborales de los trabajadores.

En lo político, dejó los cimientos para la creación de un país con una dirección democrática en la sociedad y gobierno, aunque a nuestros días, esta democracia continúa construyéndose. La Revolución fue un proceso complejo, en esta entrada intentamos llevarte por los capítulos más representativos de la misma, para tratar de introducirte al desarrollo de la Revolución Mexicana.

Inicio de la Revolución Mexicana

Con el descontento político por la futura reelección de Porfirio Díaz en 1910, una serie de sucesos comenzaban a dar forma a lo que sería el estallido de la Revolución. La exigencia de elecciones democráticas en el país y la fundación del Partido Nacional Antirreleccionista, que lanzó como candidato al también fundador del mismo Francisco I. Madero, encendieron la chispa que haría estallar el polvorín político y social en México.

Las elecciones presidenciales de 1910 arrojaron a Porfirio Díaz como ganador. Díaz mandó a encarcelar a Madero antes de las elecciones bajo cargos de ultrajar a la autoridad, pero la realidad era que el pueblo sentía simpatía hacia Francisco I. Madero y Díaz tenía temor de no lograr la reelección, por lo que este hecho impidió la libre voluntad de los ciudadanos de votar, y como consecuencia de esto el Partido Reeleccionista triunfó en la elección presidencial.

La protesta de Madero ante tal situación, después de escapar de prisión y huir hacia Texas, en los Estados Unidos, fue la de lanzar una proclama política conocida como el Plan de San Luis, que en resumen arengaba a levantarse en armas el 20 de noviembre de 1910, desconociendo al gobierno de Díaz mediante la declaración de nulidad de las elecciones presidenciales.

Para mayo de 1911, los levantamientos armados extendidos por todo el país y la firma de los Tratados de Ciudad Juárez, obligan al general Porfirio Díaz a renunciar a la presidencia y a exiliarse en Francia.

En este primer episodio revolucionario que llegó a su fin con la renuncia y exilio de Porfirio Díaz, Francisco Villa, Pascual Orozco, los hermanos Serdán y Emiliano Zapata iniciaron su participación en el conflicto armado apoyando el Plan de San Luis.

Francisco I. Madero, José María Pino Suárez y el estallido total de la Revolución Mexicana

Luego de la caída de Porfirio Díaz del poder, gracias al levantamiento revolucionario de 1910, el país fue gobernado de forma interina por Francisco León de la Barra, gobernando del 25 de mayo de 1911 al 6 de noviembre del mismo año. Durante su breve mandato intentó pacificar el país y convocó a elecciones. Electo Francisco I. Madero como presidente y José María Pino Suárez como vicepresidente, iniciaron su gobierno el 6 de noviembre de 1911 y lo finalizaron el 13 de febrero de 1913 de forma abrupta.

jose maria pino suarez
Con la llegada de Madero a la presidencia, lejos estaba la estabilidad política y social del país, en diversos estados del sur de México estallaron brotes de insurrección al gobierno Maderista. El más destacado sería el que en Morelos lideraba Emiliano Zapata, que con el lanzamiento del Plan de Ayala exigía la reforma agraria, dándole la espalda al gobierno en turno y combatiéndolo mediante las armas.

Al norte, en Chihuahua, en 1912, Pascual Orozco proclama el Plan de Chihuahua o de La Empacadora, que al igual que el Plan de Ayala exigía las reformas sociales prometidas por Francisco I. Madero durante su campaña revolucionaria, y que ya en la presidencia no se vislumbraba para cuando las llevaría a cabo.

Una revolución armada contra el gobierno maderista se estaba fraguando, la prensa atacaba al gobierno y los generales Bernardo Reyes y Felix Díaz pactaron con militares federales la aprensión y dimisión del presidente Madero y el vicepresidente Pino Suárez. Esta operación para derrocar al gobierno de Madero lleva el nombre hoy día de La Decena Trágica, y ocurrió del 9 al 18 de febrero de 1913.

Para hacer frente a la rebelión que estalló en la ciudad de México, Francisco I. Madero designó a Victoriano Huerta, pero Huerta traiciona al gobierno, pacta con los insurrectos, uniéndose al Pacto de la Ciudadela, documento firmado en la embajada de los Estados Unidos. Esta proclama desconocía a Francisco I. Madero como presidente y daba fin a los combates en la ciudad. Madero fue apresado, la renuncia que se le exigía a él y al vicepresidente sucedió finalmente.

El hombre que inició la Revolución Mexicana para derrocar a Porfirio Díaz moriría el 22 de febrero de 1913, asesinado y traicionado por Victoriano Huerta.

Este capítulo de la Revolución Mexicana termina con la disolución de la frágil democracia lograda tras la renuncia de Díaz, y continuaría hacia la lucha armada para derrocar al usurpador, Victoriano Huerta, del poder.

Victoriano Huerta – Venustiano Carranza

De 1913 a 1914 Victoriano Huerta tomó las riendas del país, Venustiano Carranza proclama el Plan de Guadalupe el 26 de marzo de 1913, oponiéndose a que la presidencia de México fuera ocupada por el usurpador y golpista Victoriano Huerta.

Venustiano Carranza formó un ejército para combatir a las tropas de Huerta, este ejército es el llamado Ejército Constitucionalista, y combatía para derrocar al gobierno huertista, que Carranza consideraba como impuesto de forma ilegal al pasar por alto la constitución política que regía en ese momento en la república mexicana, la cual era la constitución de 1857.

Con el Plan de Guadalupe, la lucha de los diversos caudillos de la Revolución Mexicana se unificó hacia un destino común, que fue el devolver el orden constitucional al país, y derribar la nueva dictadura militar que representaba Victoriano Huerta. El 15 de julio de 1914 Huerta renuncia a la presidencia de México, y el 15 de agosto de 1914, con la rendición del Ejército Federal, el Ejército Constitucionalista entra en la ciudad de México.

Venustiano Carranza – Francisco Villa – Emiliano Zapata

Al triunfo del constitucionalismo, los caudillos comenzaron a tener diferencias políticas que los llevó a enfrentarse unos con otros. Los enfrentamientos entre Villa y Carranza comienzan cuando el segundo desconoce los acuerdos de la Convención de Aguascalientes que lo despojaban del carácter de primer jefe del constitucionalismo.

Desde Veracruz, Venustiano Carranza instaura su gobierno y declara ilegales los acuerdos de la Convención de Aguascalientes, y junto con Obregón y Pablo Gonzáles combate a villistas y zapatistas. Es Obregón quien derrota a la división del norte en el Bajío y Pablo Gonzáles enfrentó a los zapatistas en Morelos.

Con la derrota armada de Francisco Villa y el asesinato de Emiliano Zapata, Venustiano Carranza se encaminaba hacia un nuevo capítulo en la Revolución.

En 1917 se crearía la constitución que hoy día rige la vida del país, esta carta magna es promulgada el 5 de febrero de 1917. Esta constitución, al igual que la de 1857, separaba a la Iglesia y al Estado, e incluyó la reforma agraria. Es la constitución de 1917 uno de los mayores logros de la Revolución Mexicana y un legado de Carranza, Villa, Zapata, Madero y de los mexicanos que murieron defendiendo sus ideales en la Revolución al México de hoy.

Con el Plan de Agua Prieta, Carranza es desconocido como presidente de México. Venustiano Carranza es asesinado el 21 de mayo de 1920 en Tlaxcalantongo, Puebla.

Este capítulo inicia el fin de las confrontaciones armadas de la Revolución Mexicana y se entra a una etapa posrevolución con los gobiernos de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles.

venustiano carranza

Plutarco Elías  Calles – Álvaro Obregón, Posrevolución

Con el desconocimiento de Venustiano Carranza como presidente de México mediante el Plan de Agua Prieta, comenzaría el camino de los gobiernos de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles.

El 1 de diciembre de 1920 Álvaro Obregón se convirtió en presidente de México, hasta el fin de su periodo presidencial constitucional en 1924. Durante su gobierno luchó por pacificar el país, lograr el reconocimiento de éste por los Estados Unidos, e impulsar la reforma agraria y educativa. Es también durante su mandato que se firman los Tratados de Bucareli, que beneficiaban a las compañías petroleras estadounidenses.

Obregón pensaba en la reelección y así sucedió, resultó ganador de los comicios que lo hacían nuevamente presidente para el periodo de 1928 – 1932. Fue asesinado en el restaurante de La Bombilla, en la ciudad de México, el 17 de julio de 1928, impidiendo con esto un nuevo mandato presidencial.

Plutarco Elías Calles gobernó México desde el 1 de diciembre de 1924 al 30 de noviembre de 1928. Durante su gobierno se vivió el levantamiento armado más representativo desde el fin de las hostilidades armadas de la Revolución, y éste fue la guerra Cristera, en donde el pueblo se levantó en armas contra la llamada Ley Calles, que limitaba la libertad de culto de forma autoritaria.

Sin embargo, no todo fue enfrentamiento durante su mandato, Calles creó el Banco de México, se construyeron carreteras, se crearon más escuelas para las zonas rurales y urbanas etc.

A la muerte de Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles dejó sentir su influencia en la política y se desarrolló el Maximato, con Calles como jefe máximo de este periodo. Quizá la huella de Calles en la historia de México sería la de su participación como cofundador del PRN, que terminó con el caudillismo revolucionario y encaminó al país hacia una senda democrática.

La Revolución Mexicana es un tema extremadamente largo, esperamos que lo aquí expuesto te permita comprender cómo es que se gestó, desarrolló y llegó a una etapa de posrevolución.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *