El Plan de Ayala

El Plan de Ayala fue una proclama emitida por Emiliano Zapata y Otilio Montaño en el marco de la Revolución Mexicana, el 28 de noviembre de 1911, y publicada en prensa el 15 de diciembre del mismo año. Debe su nombre a haber sido proclamado en la ciudad de Ayala, en el estado de Morelos.

Antecedentes

La Revolución Mexicana había iniciado en 1910 a raíz de la elección de Porfirio Díaz como presidente por novena vez, elección que se tildó de fraudulenta. El encarcelamiento de Francisco Ignacio Madero, que había sido rival de Díaz, terminó de encender los ánimos. Luego de liberado y exiliado, Madero se unió con Pancho Villa y Pascual Orozco para proclamar el Plan de San Luis, que pedía la dimisión de Porfirio Díaz y reivindicaciones campesinas. Se iniciaron revueltas en el estado de Chihuahua, y la toma de Ciudad Juárez.

Emiliano Zapata, en el centro y sur de México, lideró otro foco de revueltas que se hicieron más grandes y difíciles de someter, lo que obligó a Díaz a negociar su propia salida. La misma se acordó con Madero en los Tratados de Ciudad Juárez.

Desarrollo de los acontecimientos

Emiliano Zapata siempre se manifestó proclive a las reivindicaciones campesinas. Consideraba que a muchos campesinos se les había despojado de sus tierras mediante argucias legales, para favorecer a terratenientes y caciques. Es en ese contexto que se incorpora a las revueltas que llevaron a la dimisión de Díaz.

Pero los acontecimientos posteriores lo decepcionaron. Una vez electo, Madero descartó la parte del Plan de San Luis consagrada a resarcir a los campesinos. A pesar de que el nuevo presidente intentó acercarse a Zapata para disuadirlo, éste se sentía traicionado. Se distanció de Madero y decidió no deponer las armas.

Una vez distanciado de Madero, Zapata decide preparar un documento que resumiera las demandas del movimiento revolucionario. Con la ayuda de Otilio Montaño y de varios maestros de escuela, redacta una proclama que comienza desconociendo al gobierno de Madero por, en su opinión, traicionar a la Revolución al no abordar las necesarias reformas campesinas; de modo que propone su derrocamiento y la convocatoria pronta a elecciones libres.

El plan también reclama la devolución de las tierras en poder de los grandes hacendados a los campesinos que originariamente las poseían desde los días del Virreinato. Esto reafirma el sentido principalmente agrario de la Revolución Mexicana. También se proclama a Pascual Orozco como principal líder de la lucha.

el plan de ayalaMuchas frases típicas de las revoluciones campesinas y movimientos agraristas toman sus lemas y consignas sobre variaciones del lema principal de la proclama: “Reforma, Libertad, Justicia y Ley”. Algunas frases tales como “La tierra es de quien la trabaja”, “Tierra y Libertad”, o “Pan, Tierra y Trabajo”, son de indudable filiación zapatista.

Acontecimientos posteriores

En 1913 es derrocado y asesinado Francisco Madero, y el poder es tomado por Victoriano Huerta. Pascual Orozco se suma a brindar su apoyo a Huerta, lo que provoca el rechazo de Zapata, que en 1914 modifica el texto del Plan de Ayala, y desde ese momento hasta su muerte asume el liderazgo de la Revolución Mexicana.

Zapata organizó una alianza con Pancho Villa y Venustiano Carranza, que les permitió el derrocamiento de Huerta en 1914. Sin embargo, también con Carranza tuvo diferencias, tan severas que llevaron al punto de ofrecerse una recompensa por la cabeza de Zapata.

Perseguido de este modo, Zapata es asesinado en 1919; y a su muerte, su lucha es asumida por Gildardo Magaña, que lograría un acuerdo con Álvaro Obregón, que sucedería a Carranza en la presidencia.


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