La Batalla de la Angostura

La Batalla de la Angostura fue un enfrentamiento bélico entre los ejércitos de México y los Estados Unidos, en el marco de la Guerra México-Estadounidense, también conocida como Intervención Estadounidense en México. Tuvo lugar los días 22 y 23 de febrero de 1847 en el Puerto de la Angostura, a pocos kilómetros de la ciudad de Saltillo, estado de Coahuila. También se conoce como la Batalla de Buena Vista, debido a que los estadounidenses se hallaban acuartelados en la Hacienda Buena Vista.

Antecedentes

La guerra Mexicano-Estadounidense estaba en pleno curso. En septiembre de 1846 Estados Unidos había tomado Monterrey. Luego de la batalla, el ejército mexicano se reagrupaba en Saltillo y en San Luis Potosí, sumando gran cantidad de hombres a las órdenes de Antonio López de Santa Anna.

El plan estadounidense para la ofensiva definitiva era movilizar por mar sus tropas más experimentadas para desembarcar en el puerto de Veracruz, y de allí cubrir el breve trecho que les separaba de la Ciudad de México. La reagrupación de los hombres de Santa Anna tenía como objetivo impedir esta acción.

El General Zachary Taylor tenía órdenes de permanecer en Monterrey mientras se desplegaba la toma de Veracruz por parte de Winfield Scott. Santa Anna tuvo la idea de atacar a Taylor para neutralizar ese frente y poder regresar a Veracruz para repeler a Scott. Pero Taylor se enteró de este plan. Decidió movilizarse hacia las cercanías de Saltillo, a la Hacienda Buena Vista. El ejército de Santa Anna se enteró de este movimiento, y tomó dicha dirección.

Santa Anna envió un parlamentario a Taylor para recomendarle que se rindiera, en virtud de que los soldados estadounidenses eran superados ampliamente en cantidad por los mexicanos. Taylor no aceptó la propuesta, pero de todos modos la maniobra le sirvió a Santa Anna para ganar tiempo y apostar sus tropas en posiciones estratégicas.

Desarrollo de los acontecimientos

La batalla propiamente dicha tuvo un desarrollo bastante parejo por diversas razones: primero, las tropas estadounidenses se encontraban guarnecidas en unas colinas difíciles de tomar; por otro lado, aunque en efecto las tropas mexicanas superaban numéricamente por mucho a las estadounidenses, estas últimas tenían mejores recursos, armas y pertrechos. Estados Unidos contaba esencialmente con tropa profesionalizada, en tanto que mucha de la tropa mexicana se formaba de gente del pueblo y campesinos, muchos de ellos jóvenes e inexpertos, llamados a las armas prácticamente por la fuerza.

Los intentos mexicanos por tomar las posiciones de los estadounidenses no rendían resultados, en tanto que estos no podían avanzar contra las tropas locales. De este modo, lo que debía ser una batalla en toda la regla, amenazaba con convertirse en un sitiamiento prolongado. Al finalizar el 23 de febrero, no había un resultado favorable claro a ninguno de los dos bandos. Sin embargo, las tropas norteamericanas se encontraban enormemente desgastadas.

la batalla de la angosturaEs para ese momento que Santa Anna ordena a sus tropas una total retirada, considerando que el enemigo se hallaba derrotado. Y por el lado del ejército de Estados Unidos, Taylor también ordenó el retiro casi de modo simultáneo.

Ambos Generales se atribuyeron la victoria en esta batalla.

Acontecimientos posteriores

El General Taylor logró reagrupar sus tropas para reunirse con Winfield Scott y conseguir la toma de Veracruz, luego de lo cual se concretaría el plan de avanzar sobre Ciudad de México, lo que consolidaría la definitiva victoria estadounidense en la guerra entre ambas naciones, con la consecuente pérdida para México de más de la mitad de su territorio.

Se ha especulado mucho sobre lo acertada o no que fue la decisión de Santa Anna de retirarse, en la suposición de que pudo haber terminado con el ejército de Taylor para mejorar las probabilidades de México en la guerra. Santa Anna argumentó en su momento que ya no tenían provisiones para sostener los ataques un día más. Hoy día esta batalla sigue siendo objeto de debates.

Curiosamente, tanto Santa Anna como Taylor llegaron a ser presidentes de sus respectivas naciones.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *