La Batalla de Monterrey

La Batalla de Monterrey fue un enfrentamiento bélico entre los ejércitos de México y los Estados Unidos, en el marco de la Guerra México-Estadounidense, también conocida como Intervención Estadounidense en México. Tuvo lugar del 21 al 23 de septiembre de 1846 en la ciudad de Monterrey, estado de Nuevo León.

Antecedentes

La expansión del territorio estadounidense sobre el norte de México había comenzado desde el año anterior: el apoyo brindado por los Estados Unidos a la independencia de Texas del territorio mexicano, además de la toma de la Alta California, en ciudades como San Diego y Los Ángeles, primero por colonos, y luego de hecho por parte del gobierno estadounidense. Luego de la declaración de guerra entre los dos países, el avance estadounidense sobre territorio mexicano continuó hacia el sur.

California terminó definitivamente en poder de los Estados Unidos en la acción conocida como Batalla de Monterey, del 7 de julio de 1846 (confundida en ocasiones con la Batalla de Monterrey). Esta fue una refriega en apariencia de pocas proporciones, pero también una señal importante de lo que estaba por acontecer.

El avance sobre la ciudad de Monterrey se preveía desde julio de 1846, luego de las acciones norteamericanas al norte. El General Ampudia preparó la defensa de la ciudad contra un inminente sitio, apostando tropas en las diferentes edificaciones fortificadas de que se disponía en aquel momento.

Las acciones previas comenzaron los días 19 y 20 de septiembre, cuando la tropa estadounidense se separó en dos grupos que rodearon la ciudad, estudiando sus defensas y tomando las locaciones aledañas. Uno de los grupos estaba comandado por el General Worth, y el otro por el General Taylor.

Desarrollo de los acontecimientos

Los combates comenzaron de una manera un tanto calmada: mientras Worth planificaba un bloqueo de las salidas de la ciudad por el camino hacia Saltillo. Taylor comenzó una aproximación intentando vulnerar alguna de las fortificaciones. Un contingente del grupo de Taylor fue designado para hacer un reconocimiento e intentar una entrada a la ciudad.

Ingresaron a la ciudad sin encontrar resistencia; pero ya se habían adentrado totalmente en ella cuando se dieron cuenta de que habían caído en una emboscada: resultaron atacados por fuego de artillería y mosquetes, sin posibilidad de defensa. A pesar del exitoso sitio exterior, esta acción resultó un revés lamentable para el ejército estadounidense.

Pero con todo esto, la acción resultó aislada, y no fue capitalizada por el ejército mexicano, que permaneció en estado de resistencia al sitio del ejército estadounidense, y estos permanecieron sin poder concretar una toma definitiva de la ciudad. Fue un acoso severo, y para el tercer día la ciudad estaba prácticamente tomada. El ejército defensor queda confinado a un pequeño reducto en la Plaza de Armas.

la batalla de monterreyEl 24 de septiembre, luego de la rendición, Ampudia firma un armisticio que le permitiera una retirada decorosa. El ejército mexicano abandona la ciudad conservando su parque de municiones restante, así como sus pertrechos. Al salir, las tropas serían saludadas por el ejército vencedor, tocando redoble de tambores.

Acontecimientos posteriores

Algunas fuentes reportan graves abusos, crímenes y desmanes cometidos por soldados estadounidenses luego de la toma de Monterrey. La ciudad permanecería tomada hasta el fin de la guerra en 1848.

El General Taylor dirigió sus tropas hacia Saltillo, participando eventualmente en la importante Batalla de la Angostura. El General Ampudia reorganizó sus tropas para reunirse con el General Santa Anna, en una eventual defensa ante una probable invasión por Veracruz.


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