El Pacto de Sabinas

El Pacto de Sabinas fue un acuerdo que firmarían el gobierno de Adolfo de la Huerta y Francisco Villa (líder de la revolución mexicana), cuando este último es invitado a deponer las armas a cambio de unos cuantos beneficios que se le otorgarían, y que él mismo solicitara a través de una carta que envió, y donde realizó petitorios a Huerta para retirarse a la vida privada, luego de haber sido depuesto y asesinado Venustiano Carranza.

Antecedentes

Pancho Villa, quien ya se había consolidado como líder revolucionario en la Independencia de México, fue también gobernador de provisional de Chihuahua, realizando trabajos en la administración púbica, lo que le dio experiencia en cuanto a gestiones de gobierno, es por eso que comienza a rechazar al gobierno de Carranza, y por este motivo intenta entrar a Ciudad de México donde fue vencido por el General Obregón, y fue entonces cuando Villa se retira de Chihuahua.

Tras la unión del General Francisco Villa y su División del Norte, con Emiliano Zapata y su Ejército Liberador del Sur, deciden unirse al ejército constitucionalista de Venustiano Carranza; aunque posteriormente Carranza no fue considerado por Villa como un verdadero líder, ya que no se apoyaban en las mismas ideas políticas, y por esta razón Villa se fue oponiendo a su gestión y comenzó a rechazar tales políticas.

El pacto de SabinasEl rechazo hacia las políticas de Carranza, su posterior derrocamiento y varios aspectos relacionados con descontentos generales, elevaron los ánimos del General Francisco Villa, quien lleva a cabo varias acciones, entre batallas e invasiones, generando problemas al gobierno y a la región en general, comenzando a ser incómodo para quienes se habían hecho del poder en el territorio azteca, especialmente para Carranza.

Luego que se produjera una invasión en Columbus, Nuevo México, Estados Unidos, el 9 de marzo de 1916, matando a varios ciudadanos de ese estado, más la caída definitiva del gobierno de Venustiano Carranza en 1920, aceleró la decisión de Adolfo de la Huerta, quien accede al poder luego de Carranza, a invitar al General Villa a deponer sus armas y a un proceso de paz, para lo cual Villa hace algunas exigencias.

Desarrollo de los acontecimientos

El General Francisco Villa escribe una carta haciendo sus exigencias para poder pasar al anonimato, o a una vida tranquila pública y sin armas, y pide a De la Huerta unas condiciones para poder firmar un pacto o un acuerdo que convendría al gobierno y a él en lo personal, en general se trató de conservar tierras, un ejército que serían escolta, varias hectáreas y una hacienda completa para poder vivir una vida pacífica y de civil. El pacto se firma con los siguientes acuerdos concretos:

  1. Retiro a la vida privada y sin armas del General Villa.
  2. Se le entregaría la propiedad llamada “Rancho del Canutillo”, que es una hacienda, los derechos de propiedad, con todos sus requisitos legales, y haciendo entrega de los títulos del lugar y de 25 hectáreas de tierras para que sean de la propiedad del General Villa.
  3. Tendrá en la hacienda un equipo de 50 escoltas que serían designados por él mismo y que serían de su propio ejército, pero que sin embargo dependerían de la marina o de la Secretaría de Guerra de México, quienes también pagarían sus servicios como escoltas.
  4. El resto de las personas que hacían vida en el ejército de Pancho Villa se les daría espacio y tierras para que vivieran y trabajarían en ellas, también por el lapso de un año financiados por el gobierno.
  5. Los que deseaban seguir la carrera de armas podrían integrarse al ejército del estado de México.

Para que este pacto pudiera firmarse el General Villa debía dar su palabra de honor de no volver a tomar las armas y de pasar a una vida de civil y no atentar contra el poder constituido en México. Finalmente se firma el Pacto de Sabinas el 28 de julio del 1920.

Acontecimientos posteriores

Después de aceptar y firmar el pacto, recibió la propiedad el Rancho de Canutillo con 25 mil hectáreas, muy cerca de Hidalgo del Parral, Chihuahua, y lo estuvo explotando con sus compañeros de la División del Norte. El General Villa fue asesinado el 20 de julio de 1923 cuando se dirigía a una fiesta en Hidalgo.


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