La Batalla de Otumba

La Batalla de Otumba fue un enfrentamiento bélico ocurrido en el marco de la Conquista de México, el 7 de julio de 1520. Los mexicas (aztecas) libraron combate contra los españoles, que establecieron alianza con enemigos de los aztecas establecidos en las poblaciones aledañas.

Antecedentes

Los conquistadores españoles habían entrado a Tenochtitlan, a pesar de los intentos de Moctezuma para disuadirlos, lo cual influyó enormemente para que su permanencia en la ciudad fuera enormemente tensa. Mientras Cortés se entrevistaba con Moctezuma, ocurrían escaramuzas en las afueras, ya que los españoles buscaban alianzas con los pueblos vecinos, sometidos a los aztecas.

Moctezuma parecía mostrar una sumisión cada vez mayor ante los españoles, lo que provocó un creciente descontento entre la población de la ciudad. La tensión terminó provocando una serie de disturbios en Tenochtitlan que culminaron con la muerte de Moctezuma, jamás aclarada.

Ante esto, intentaron los españoles escapar en silencio de Tenochtitlan, durante la noche del 30 de junio de 1520, pero fueron descubiertos y sometidos a un ataque que diezmó severamente las tropas. Este episodio sería recordado como La Noche Triste.

Luego de La Noche Triste, Cortés y sus hombres sobrevivientes decidieron replegarse, huyendo hacia Tlaxcala, lo cual hacía necesario dar un rodeo al Lago de Texcoco desde el lado oeste. Los europeos atacaron la población de Calacoayan durante su huida, mientras eran perseguidos por los aztecas. Se dirigieron entonces hacia el norte, protagonizando escaramuzas ocasionales con sus perseguidores. Al llegar al borde norte de Texcoco, cambiaron su ruta hacia el este, en un esfuerzo por llegar a Tlaxcala.

El 7 de julio, los españoles se hallaban cerca del poblado de Otumba, en una explanada conocida como Temalcatitlan. Los conquistadores, que contaban con un grupo de Tlaxcaltecas que se les habían aliado, fueron entonces rodeados por los aztecas.

Desarrollo de los acontecimientos

La batalla fue más bien un asedio. Según sabía Cortés, si perdían la batalla, no morirían en ella, sino que serían tomados prisioneros para ser sacrificados posteriormente. Eso pudo estimular en los españoles el deseo de resistir. Casi desprovistos de artillería, formaron un círculo de hombres de armadura, armados con picas. Repelían los ataques aztecas usando ballestas, espadas y las mismas picas. Pero los mexicas los superaban en número.

Los eventos derivaron a favor de los españoles cuando Cortés supo que si mataban al jefe militar de los asediadores, estos se dispersarían. En efecto, se planeó un plan para atacar a Matlatzincatzin, matarlo y tomar su tocado de guerra, señal que los mexicas entendieron como de que ya no tenían mando, y que les hizo retirarse. Lo que pudo ser una trágica derrota para los españoles, se transformó en una importante victoria que les permitió alcanzar Tlaxcala para reagruparse.

la batalla de otumba

Acontecimientos posteriores

En Tlaxcala, Cortés pudo reaprovisionarse y hacerse con nuevo armamento. Celebró con los Tlaxcaltecas un tratado para la toma de Tenochtitlán, además de conseguir más soldados. En el transcurso de casi un año, preparó un ataque que incluía embarcaciones para usarse en el Lago de Texcoco. Tenochtitlan estaba dispuesta a resistir, a pesar de estar ahora en desventaja y haber sido afectada por una epidemia de viruela que se cobró la vida de Cuitláhuac.

Cuauhtémoc se convirtió en el nuevo y último tlatoani azteca de Tenochtitlan, y fue a quien le tocó resistir la entrada de los españoles y presenciar la caída de la ciudad.

 


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