Los Tratados de Miramar

Los Tratados de Miramar son el nombre que se le dio a un convenio celebrado para que Maximiliano, Archiduque de Austria, asumiera la corona del Segundo Imperio Mexicano. Fue la culminación de las conversaciones entre Maximiliano y Napoleón III, último monarca francés. La firma tuvo lugar en la residencia del Archiduque ubicada en el Castillo de Miramar en Trieste (Italia), el 10 de abril de 1864, a instancias de una comisión de conservadores mexicanos que deseaban instaurar una monarquía.

Antecedentes

La decisión de Benito Juárez de entrar en cesación de pagos de la deuda externa de México en 1861, trajo como consecuencia la formación de una comisión tripartita que envió navíos militares para exigir el pago de la misma. La comisión fue enviada por los gobiernos de Francia, España e Inglaterra. Gracias a las gestiones del ministro Manuel Doblado, se negociaron en 1862 los Convenios de la Soledad, con los que México logró el retiro de España e Inglaterra.

 

Si bien con los Convenios de la Soledad se logró convencer a dos de los países que se presentaron en México a reclamar la deuda, no se logró lo mismo con Francia, que mantuvo tropas en México. Además de la deuda, a Francia le interesaba instalar un gobierno satélite bajo la forma de una monarquía. Esto también resultaba atractivo para algunos congresistas conservadores, interesados en la destitución de Juárez para volver al poder al amparo de un gobierno monárquico. Bajo este esquema, las tropas francesas de ocupación toman la Ciudad de México en 1863, obligando a Juárez a escapar de la misma.

Desarrollo de los acontecimientos

Napoleón encontró como adecuado para asumir la corona de la monarquía mexicana al Archiduque de Habsburgo, Maximiliano de Austria, de modo que inició negociaciones para convencerlo del plan. Maximiliano en principio se halló atraído por la idea, pero luego empezó a considerar la obligación que debía cumplir de honrar el pago de la deuda externa mexicana, que era bastante alta, además de pagar por la presencia de los soldados franceses que ocupaban México. Además, Maximiliano enfrentaba una serie de conflictos por la sucesión de los Habsburgo.

Pero la presión del emperador francés logró convencer a Maximiliano de aceptar la corona. Una comisión de conservadores mexicanos se dirigió a la residencia del Archiduque en el Castillo de Miramar, en Italia, para negociar los términos del tratado. Aunque les desagradaba la idea de que México tuviera que pagar los gastos estipulados, la perspectiva de deponer a Juárez y obtener alguna cuota de poder era muy halagüeña. En abril de 1864 se firmó un tratado que establecía las condiciones y tiempos de permanencia del ejército regular francés en México, así como la Legión Extranjera. También regulaba la formación de un ejército a las órdenes del monarca, y los diversos pagos a los que México se comprometía por esos conceptos.

los tratados de miramarUna vez redactado y firmado este tratado, Maximiliano y su esposa se trasladaron a México para tomar posesión y formar el Segundo Imperio Mexicano, con el nombre de Maximiliano I.

Acontecimientos posteriores

El Imperio enfrentó casi desde el comienzo varios problemas: la resistencia ofrecida por la población y partidarios de Juárez, que además recibían apoyo de los Estados Unidos; las discrepancias entre los mismos monarquistas, que incluían a la Iglesia; por otra parte, el Imperio se mantenía gracias al apoyo militar francés, que cesó cuando las tropas debieron regresar a Europa para servir de apoyo a los conflictos que enfrentaba Napoleón III.

El Imperio concluyó con la ejecución de Maximiliano I, en 1867, junto con los cabecillas monarquistas.


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