El Acueducto del Padre Tembleque

El Acueducto del Padre Tembleque es un sistema de conducción de agua construido entre los años 1554 y 1571, para dotar de agua a las poblaciones de Otumba (que en aquel entonces se llamaba Otompan), y la antigua Congregación de Todos los Santos, ubicada en la actual población de Zempoala. Actualmente estas poblaciones se hallan, respectivamente, en el estado de México y en el de Hidalgo.

El acueducto fue ideado por un fraile franciscano que tomó por nombre Francisco, aunque no fue ese su nombre de nacimiento. Al ser natural de la localidad española de Tembleque, en Toledo, España, fue conocido como el padre Francisco de Tembleque.

Origen

Para mediados del siglo XVI las necesidades de agua de la Congregación de Todos los Santos y de Otompan se hacían críticas, ya que las fuentes de agua eran controladas por colonos españoles de la región. Ante esta dificultad, el fray Jacobo de Testera concibe en 1541 la idea de conducir el agua desde la distancia por medio de una construcción ya conocida desde la Antigua Roma: un acueducto.

La idea no se materializa hasta 1553, cuando el fraile Francisco de Tembleque, llegado a la congregación el año anterior, consigue que el rey Carlos V liberase de tributos por tres años a la población de Otompan, y así poder costear la edificación de la obra.

Se concibe entonces que el acueducto vaya desde unos manantiales que se hallan en las faldas del cerro Tecajete, hasta su destino en Otompan. Los indígenas de esta población acordaron un permiso de construcción del acueducto con los pobladores de Zacuala, donde se hallaban los manatiales. La obra debía surtir de agua a Zacuala, a la Congregación y a Otompan, así como a otras localidades que se hallaban en el camino.

La obra se tomó más tiempo del previsto, y se tuvo que pedir prórroga para la exención de impuestos. Aunque Carlos V desconfió de la petición, el emisario encargado de verificar la petición quedó tan impresionado por la envergadura de la obra, que informó al rey que la prórroga valía la pena.

El sistema es terminado y puesto en servicio en 1571.

Estructura

El acueducto hace su recorrido de 48 km por gravedad, desde los manantiales en tierras altas hasta las poblaciones que lo requieren. Alrededor del 95 por ciento del recorrido es subterráneo; sin embargo, lo que hace especial a este acueducto son los tramos o secciones aéreas, llamadas arquerías; esta denominación se debe a que en estas secciones el conducto de agua se sostiene sobre el suelo apoyándose en arcos consecutivos construidos en piedra.

La arquería más importante se halla en el tramo de Santiago Antepalco, en el estado de Hidalgo. Posee los arcos más grandes, y se halla grabada con petroglifos que, según se cree, son indicaciones de calendario de los indígenas de la zona. El arco más alto de esta sección se halla a 38,75 m.

El Acueducto del Padre Tembleque

El estilo del acueducto es renacentista, y se considera el más alto del mundo en su tipo. Algunos arquitectos que han estudiado la estructura han opinado que es una obra audaz, dado que, no siendo arquitecto, Tembleque se tomó muchos riesgos, armando una estructura de esta envergadura con materiales no probados antes, como el adobe. Se considera extraordinario el uso de este material en una estructura que llegaba a elevarse tanto como un edificio de 10 pisos.

El acueducto funcionó durante un siglo, hasta el año 1674, luego fue reparado hacia el año de 1698. Dejó de prestar servicio definitivamente a mediados del siglo XIX.

Actualidad

El Acueducto del Padre Tembleque es una atracción turística formidable, de la que están orgullosos los habitantes de Hidalgo.

El 5 de julio de 2015 la UNESCO declara al Acueducto como Patrimonio de la Humanidad, por su importancia y por representar una obra capital del intelecto humano.


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