La Batalla de Rancho Domínguez

La Batalla de Rancho Domínguez fue un enfrentamiento militar entre los ejércitos de México y de los Estados Unidos, ocurrido en el entorno de la Guerra de Intervención Estadounidense en México. Se desarrolló entre el 7 y el 9 de octubre de 1846  en los terrenos del llamado Rancho de San Pedro, en las cercanías del pueblo de Los Ángeles. La denominación de la batalla se atribuye al dueño del rancho, cuyo nombre era Manuel Domínguez.

Antecedentes

La Independencia de Texas, en 1836, había sido el paso previo para un paulatino proceso de anexión de territorios del norte de México a los Estados Unidos. Texas se convirtió en estado de la Unión en 1845, lo cual desató el año siguiente un conflicto entre México y los Estados Unidos. La toma de los estados mexicanos de Texas, Arizona, Nuevo México y California, se constituyó en una intervención al territorio mexicano.

En el marco de la guerra, los estadounidenses se habían establecido en Los Ángeles. El descontento de la población de la ciudad debido al proceder abusivo de los invasores, provocó una reacción de los pobladores liderados por un pequeño grupo de militares, que se enfrentaron al ejército de ocupación el 13 de agosto de 1846.

La situación derivó en un estado de sitio que se prolongó hasta el 30 de septiembre. Los asediados resistieron el sitio y rechazaron a la tropa estadounidense. Esta derrota, y la pérdida de la ciudad, causaron el posterior intento de retoma, que fue interceptado por el ejército mexicano en las afueras de Los Ángeles, concretamente en el Rancho Domínguez.

Desarrollo de los acontecimientos

Los personajes centrales de esta batalla fueron los comandantes de los dos ejércitos en combate: William Mervine, Capitán de Marina de Estados Unidos, y el Capitán José Antonio Carrillo, del ejército Mexicano.

La batalla se desarrolló en dos etapas: en la primera, las tropas estadounidenses intentaron retomar la ciudad mediante un ataque frontal. Las tropas de Carrillo, apoyadas por la población de la ciudad, lograron, no sólo repeler dicha embestida, sino también causarle catorce bajas al ejército invasor; en tanto que los mexicanos no tuvieron ninguna baja. De este modo, los estadounidenses decidieron replegarse tácticamente.

En tanto esto ocurría, las tropas de Carrillo idearon un engaño audaz: sabiéndose en inferioridad numérica de 4 a 1, Carrillo ordenó movilizar los caballos hacia las cercanas colinas. Al hacerlo, el polvoriento terreno levantó una nube que obstaculizaba la visión de la verdadera dimensión de la tropa mexicana. Además, Carrillo ordenó además mantener el fuego de los dos únicos cañones de que se disponía.

Surgió efecto la táctica. Los estadounidenses estaban desconcertados, ya que les dio la impresión de enfrentar a un ejército más grande. Este convencimiento, y la pérdida de hombres en la refriega anterior, dieron motivos a Mervine para retirarse del campo de batalla. De este modo, recuperan los mexicanos la ciudad de Los Ángeles. Esta recuperación sería temporal, dado que poco tiempo después Los Ángeles debió enfrentar otra oleada invasora.

Acontecimientos posteriores

La victoria en Rancho Domínguez fue provisional. En primer lugar, el interés estadounidense por las tierras del norte de México era muy alto. Esto contrastaba con el mucho menor interés que el Gobierno mexicano tenía en ellas, concentrado como estaba en los conflictos internos que tenían lugar a raíz de la reciente independencia. Además, el ejército de los Estados Unidos estaba profesionalizado, bien pertrechado y apoyado por los colonos que veían en esta región una oportunidad dorada de hacerse con tierras valiosas y con las posibles riquezas que hubiera en ellas. México terminó perdiendo con los territorios del norte más de la mitad de su superficie.


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