República de la Sierra Madre

La República de la Sierra Madre fue una república que pretendió establecerse en 1855 en los estados de Coahuila, Tamaulipas y Nuevo León, al norte de México, en uno de los varios e infructuosos intentos separatistas que tuvieron lugar en dichos estados.

El presidente de México para la fecha de la promulgación era Antonio López de Santa Anna, constituido en dictador con el título de Su Alteza Serenísima. La breve República de la Sierra Madre fue proclamada por el gobernador de lo que para el momento era el estado de Nuevo León y Coahuila, Santiago Vidaurri.

Antecedentes

Anteriormente, un intento separatista similar tuvo lugar en dichos estados, además del sur de Texas, cuando trataron de formar la República del Río Grande, dentro del marco del proceso que llevó a la independencia texana. Este proceso dio lugar a la Guerra de Intervención Estadounidense, y la posterior separación de Texas y otros estados mexicanos. La República del Río Grande tuvo corta vida, desde enero a noviembre de 1840, y concluyó cuando Antonio Canales, jefe militar de los separatistas, decidió deponer las armas y acogerse a una oferta de reinserción ofrecida por el gobierno central. Pero en los estados norteños aún no se habían resuelto las causas del separatismo.

Durante varias décadas luego de la independencia mexicana, se mantuvo un conflicto intenso entre federalismo y centralismo, lo que ocasionó severos conflictos de intereses contrapuestos en el país. En los estados periféricos, la situación era más notoria. En el caso particular de Nuevo León y Coahuila, la influencia de la separación de Texas proporcionaba un incentivo adicional. Así que, aunque Santa Anna había sido destituido, ciertas tendencias centralistas se mantuvieron en los gobiernos de Comonfort y Juárez.

Desarrollo de los acontecimientos

La situación política al norte de México llevó a formar la unión de los estados de Nuevo León y Coahuila, unidos en una sola entidad, que integraba ambos estados. En el Plan de Monterrey se convocaba a los habitantes de los estados a unirse contra el gobierno central. Al Plan se sumó Francisco Vital Fernández, gobernador de Tamaulipas.

El término “República de la Sierra Madre” se refirió más bien a una entidad hipotética antes que a una verdadera república en el plano formal. Juárez no le dio demasiado peso a la entidad, y no todos los habitantes se consideraban separados de México. Durante la Guerra de Reforma, los neoleoneses lucharon a favor del bando liberal. Y si bien Vidaurri se afilió a los franceses durante el Segundo Imperio Mexicano, siendo ministro del Imperio, y negando ayuda a Juárez, muchos habitantes del estado lucharon contra la intervención. Probablemente este aparente “dejar hacer” por parte de Juárez se debiera a los serios problemas que acaecieron en la guerra contra los liberales, y la siguiente guerra de intervención.

Vidaurri desconoció a Juárez como presidente, lo que motivó la decisión de separar a Coahuila de Nuevo León en 1864, intervenir militarmente el estado y provocar la huida de Vidaurri a Texas.

Acontecimientos posteriores

Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas han continuado siendo estados separados desde entonces, marcando la frontera norte de México desde la separación de Texas. No se han registrado posteriores intentos separatistas serios.

La Intervención francesa y el Segundo Imperio terminaron con un triunfo por parte de la República, y se concedió un plazo para que aquellos mexicanos que habían actuado al servicio de los franceses se entregaran y tuvieran juicio. Siendo que Vidaurri se negó a aprovechar este plazo, permaneciendo escondido en Ciudad de México, donde fue capturado en 1867. El 8 de julio de ese año fue fusilado por los cargos de traición a la Patria, por lo que para su fusilamiento debió colocarse de espaldas al pelotón.