Los Sentimientos de la Nación

Los Sentimientos de la Nación fue un documento redactado por el sacerdote y militar José María Morelos, pronunciado en forma de discurso por su autor el 14 de septiembre de 1813. Es un texto fundamental en la confección del conjunto de ideas que darían forma a la nación mexicana.

El texto fue redactado por José María Morelos y Pavón, sin embargo, las ideas principales provinieron de un intercambio que tuvo con el general Ignacio López Rayón, militar que reagrupó las fuerzas independentistas tras la muerte de Hidalgo.

Antecedentes

En el siglo anterior, el mundo había visto dos grandes eventos de trascendencia histórica: la Independencia de los Estados Unidos de América en 1776, y la Revolución Francesa, en 1789. Ambos eventos fueron notables, no sólo por su naturaleza común de rebeliones armadas contra gobiernos monárquicos. También fueron notables por el ideario, o la filosofía, en la que se sustentaban. No buscaban sustituir una monarquía por otra: deseaban constituir gobiernos liberales, basados en principios ciudadanos. Eran las ideas de la Ilustración tomando forma.

La Independencia mexicana, y las de otros países americanos, estaban fuertemente influenciadas por las revoluciones del siglo XVIII y la Ilustración, aunque los primeros intentos no tuvieron del todo éxito. Pero los avances del padre Hidalgo y de Ignacio Allende fueron lo bastante significativos como para dejar el camino trazado.

López Rayón, luego de la muerte de los comandantes Hidalgo y Allende, se encargó de comandar las fuerzas insurgentes, pero consideró darle una estructura formal a la nación que se gestaba, para lo que convocó una Junta Gubernativa en Zitácuaro. Esta Junta duró poco a causa del acoso realista, pero permitió que López Rayón redactara un documento llamado “Elementos constitucionales” donde esbozaba la estructura de un Estado Republicano. El documento, que se distribuyó entre las fuerzas independentistas, proponía conceptos como la separación de poderes, la idea de que la soberanía dimana del pueblo y la proscripción de la esclavitud.

Cuando Morelos, que había estado haciendo campaña en el sur del Virreinato, leyó el documento, encontró un punto en el que discrepaba: a pesar de establecer que la soberanía dimana del pueblo, en los “Elementos” se sostenía que esa misma soberanía residía “en la persona del señor don Fernando VII”. López Rayón no era realista, pero consideraba conveniente contar con el amparo de Fernando VII.

Desarrollo de los acontecimientos

Disuelto el Congreso de Zitácuaro, y dadas las observaciones al documento de López Rayón, Morelos convoca a otro Congreso, esta vez en Chilpancingo, que también se conoció como Congreso de Anáhuac. Acudieron a éste figuras de relevancia como Andrés Quintana Roo, además de Ignacio López Rayón y José María Cos, que habían considerado conveniente que el Rey de España fuera depositario de la soberanía.

Morelos presentó un documento en el que se proponían veintitrés puntos como base del nuevo orden republicano. En estos puntos se declaraba a México independiente de cualquier otra nación, además de especificarse que la soberanía dimana del pueblo y del Congreso, eliminándose de la misma la soberanía monárquica. Dos puntos que en la actualidad podrían considerarse contradictorios son: el establecimiento de un gobierno liberal, al mismo tiempo que se reafirma a la religión católica como la única aceptada, sin tolerancia de otra. Además, se establece la división del gobierno en los poderes ejecutivo, legislativo y judicial.

Morelos fue el primero en ser consecuente con el documento que había proclamado, sometiéndose al Congreso, y rechazando el tratamiento de “Alteza Serenísima” que se le intentó otorgar. Sin embargo, en la actualidad se le reconoce como “Siervo de la Nación”.

Acontecimientos posteriores

“Los Sentimientos de la Nación” no fueron la primera constitución mexicana, sino más bien un conjunto de lineamientos que debería seguir un texto constitucional formal. De hecho, la primera Constitución, promulgada en 1814, cumplía con ello, si bien recogía muchos elementos de la Constitución redactada en Francia en 1791, luego de la Revolución. Esta constitución estuvo vigente hasta que se promulgó la Constitución federal de 1824.