La Alta California

La Alta California es el nombre con el que se conocía un extenso territorio al noroeste de México, el más extenso del virreinato durante la época colonial. La denominación diferenciaba este territorio del conocido como Baja California, ubicado directamente al sur, y que comprendía la Península y el Golfo de California.

Historia

La exploración del territorio ocurrió en las décadas siguientes a la conquista de Tenochtitlan por parte de Hernán Cortés en 1521. Varios exploradores, incluyendo al mismo Cortés, fueron adentrándose en territorio mexicano. Hallaron la costa oeste del continente, y más allá de la costa, atravesando el mar al que se llamó Mar de Cortés, una estrecha franja de tierra, de la cual pensaron que era una isla, y que llamaron California.

Pronto, las exploraciones siguientes demostraron que California no era una isla, sino una península, por lo que el llamado Mar de Cortés era realmente un golfo (si bien el nombre se siguió usando con posterioridad). La exploración definitiva se dio por parte de Juan Rodríguez Cabrillo, que murió durante el viaje, y cuya exploración fue completada por Bartolomé Ferrelo.

La frontera entre la Baja y la Alta California se estableció por cuestiones de jurisdicción religiosa a finales del siglo XVIII: la orden de frailes domínicos se había establecido en la Baja California, en tanto que la Alta California se hallaba bajo jurisdicción de la orden de padres franciscanos.

Muchas de las actuales ciudades californianas se fundaron durante la colonia: Los Ángeles, San Francisco, San Diego, Monterrey (distinta de la ciudad del mismo nombre, ubicada en Nuevo León). La economía se basaba en la explotación agrícola y el empleo de encomiendas. España favorecía el establecimiento de latifundios, conocidos como ranchos, que en una región tan poco poblada alcanzaban grandes extensiones. El dominio español se extendía hasta el sur de la actual Alaska.

Pero la llegada del convulso siglo XIX trajo cambios radicales en todo esto: para esta época se hizo más fácil el comercio con chinos y japoneses, por lo que resultaba sumamente conveniente tener una ventana al Pacífico para un país joven y en expansión como los Estados Unidos. Por otra parte, luego de la independencia, México entró en una crisis interna por los conflictos entre quienes deseaban una organización política federal y los que querían un gobierno central. Esto motivó que se descuidaran los estados que se hallaban lejos de la capital, lo que afectó más que nada a los estados del norte, como Texas y California. Ya no existían facilidades para establecerse en California ni explotar la tierra, a diferencia de las ventajas que ofrecía Estados Unidos a los colonos que quisieran poblar los territorios.

Ya en 1836 el territorio de Texas se había separado de México y constituido en república independiente. De modo que el terreno estaba abonado para que California se declarase también independiente en 1846. La crisis estalla cuando Estados Unidos se anexa todos los territorios del norte de México (Texas, Nuevo México, Arizona y California), lo que da pie a una guerra conocida por los mexicanos como Intervención estadounidense en México, mientras que en Estados Unidos se le llamó simplemente Guerra mexicano-estadounidense.

Alta California

El conflicto fue bastante desigual en cuanto a recursos y disciplina, sin mencionar que México mostró en el mismo una muy pobre visión estratégica, de modo que Estados Unidos obtuvo una victoria relativamente sencilla. En el tratado de Guadalupe-Hidalgo de 1848, México concedió más de la mitad de su territorio, incluyendo la Alta California. El año coincide con el inicio de la llamada “Fiebre del Oro” en California, lo que terminó de disparar el arribo de colonos a la región.

Descripción

La región de la Alta California se compone principalmente de terrenos muy fértiles ubicados entre las Montañas Rocosas y el Océano Pacífico. Esto es muy favorable para la explotación agrícola y ganadera, lo que históricamente ha favorecido la formación de núcleos humanos. El hallazgo de oro en la región a mediados del siglo XIX hizo que creciera el interés en la misma, pero éste terminó decayendo, y regresando a la actividad agrícola.

Tiene un clima bastante benigno, lo que contrasta con la frecuente actividad sísmica de la zona, al estar en el borde de la Placa del Pacífico.

Actualidad

Como parte de Estados Unidos, la Alta California se ha distribuido al menos en seis estados, y la región ha experimentado un crecimiento bastante estable. A principios del siglo XX, la región tuvo gran crecimiento como centro de la industria cinematográfica (Hollywood), y a finales del mismo siglo, como centro de la industria electrónica (Silicon Valley).