El Movimiento Constitucionalista

El Movimiento Constitucionalista fue un movimiento político surgido en México en 1913, dentro del marco de la Revolución Mexicana, durante el gobierno de Victoriano Huerta.

Destacan dentro de esta etapa, Victoriano Huerta, que ejercía la presidencia, y contra cuyo mandato se había formado el Movimiento Constitucionalista. La figura más destacada de dicho movimiento fue el Gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza. Contó con el apoyo del General Álvaro Obregón. Hubo otros líderes revolucionarios que combatieron contra Huerta, pero tenían diferencias con Carranza, como Francisco Villa y Emiliano Zapata. Pascual Orozco, por su parte se alió con Huerta, aunque al final trató sin éxito de cambiar de bando.

Antecedentes

Desde 1876, con pocos paréntesis, la presidencia de México había sido ejercida por Porfirio Díaz. Quien en su momento había esgrimido la bandera de la no reelección para oponerse a Benito Juárez y a  Sebastián Lerdo de Tejada, se había consolidado como el gobernante que más veces ha sido reelecto en la historia de México.

La intención reelecionista de Díaz entró en crisis en 1910, a raíz no sólo de su insistencia en mantenerse a la cabeza del poder ejecutivo, sino también por el encarcelamiento del líder opositor Francisco Madero. Éste logró escapar de la cárcel y formar un movimiento que se levantó en armas contra el Porfiriato: La Revolución Mexicana. En mayo de 1911, ocurrió la dimisión de Porfirio Díaz, y  en noviembre, Madero asumió la presidencia. Pero habría de ocurrir otra crisis dos años después.

El 18 de febrero de 1913, tuvo lugar un golpe de estado que derrocó a Madero, que fue asesinado el día 22. El golpe, recordado como la Decena Trágica, tuvo entre sus actores al embajador de los Estados Unidos, Henry Lane Wilson.

La situación provocó airadas reacciones en diversos puntos del país. La más destacada provino de quien para ese entonces era Gobernador del estado de Coahuila, Venustiano Carranza, quien proclamó el 23 de marzo el Plan de Guadalupe, en el que se desconocía el gobierno de Huerta y se exigía la restitución del orden constitucional.

Desarrollo de los acontecimientos

Se conforma el Movimiento Cosntitucionalista, a la par del Ejército homónimo, que buscaba la salida de Huerta. Se contó con la ayuda de líderes revolucionarios regionales como Francisco Villa y Emiliano Zapata. Esta ocurre de modo relativamente rápido, puesto que Victoriano Huerta dimite en agosto de 1914, y parte al exilio.

Sin embargo, esa no fue la conclusión: derrocado Huerta, se celebró la Convención de Aguascalientes, para ponerse de acuerdo en cuanto a las necesarias reformas que el país necesitaba. Hubo desacuerdos entre Carranza, Villa y Zapata, por cuanto el primero abogaba por reformas políticas, en tanto que los otros dos exigían políticas agrarias y sociales. Zapata y Villa se declararon en conflicto.

A pasar de que Zapata y Villa lograron avances, Carranza y Obregón lograron reagruparse, y derrotar a los rebeldes. Villa fue neutralizado por Obregón, y la causa de Zapata se fue diluyendo debido a las políticas agrarias de Carranza. Para 1917 se promulgó la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que rige en la actualidad, y que marca la conclusión exitosa del Movimiento Constitucionalista.

Acontecimientos posteriores

Luego de promulgada la Constitución, la sucesión presidencial en México ha transcurrido con mayor estabilidad que anteriormente. Los antiguos líderes del Ejército Libertador del Sur, Emiliano Zapata, y de la otrora poderosa División del Norte, Francisco Villa, se vieron sumamente disminuidos. Intentaron, cada uno en su región, continuar la lucha que habían emprendido años antes, pero sin éxito.

Durante la presidencia de Carranza, en 1919, se llevó a cabo el asesinato de Zapata, en una emboscada en Chinameca, estado de Morelos. Villa, por su parte, fue asesinado en 1923, en Hidalgo del Parral, en el estado de Chihuahua.


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