La Independencia de Yucatán

En dos períodos de la historia de México, la región de Yucatán se ha manifestado como país independiente. La primera, ocurrió dentro del marco de la Independencia Mexicana, en la década de 1820, y la segunda, en la década de 1840, en el contexto de los intentos separatistas que coincidieron con la separación de Texas. En ambos casos, la región se hizo llamar República de Yucatán.

Varias personalidades históricas están vinculadas a la independencia de Yucatán. Desde Fernando VII y Agustín de Iturbide, durante la época de la independencia mexicana, hasta Antonio López de Santa Anna y Anastasio Bustamante en el período republicano; pasando por las participaciones de líderes yucatecos como Lorenzo de Zavala, José Matías Quintana y su hijo, Andrés Quintana Roo; también Miguel Barbechano y Tarrazo.

Antecedentes

Yucatán, como entidad territorial, se fundó como Capitanía General, comprendiendo la casi totalidad de  la península que lleva su nombre, exceptuando el sector sureste, perteneciente a la Capitanía General de Guatemala. Yucatán estaba desprovista del órgano judicial conocido como Real Audiencia, por lo que los asuntos de esta índole debían resolverse en Ciudad de México, bajo la jurisdicción del Virreinato de Nueva España. La Capitanía incorporaba los actuales territorios de los estados de Yucatán, Quintana Roo, Campeche y Tabasco. Incorporaba también el actual territorio de Belice.

Como Capitanía General, Yucatán entonces gozó de cierta autonomía, aunque administrativamente existían vínculos con en Virreinato.

 

Al establecerse como Capitanía General con su administración propia, la primera República de Yucatán se gestó en el marco del movimiento independentista que se estaba desarrollando en México a raíz de la crisis española de 1808. La región, al igual que la Capitanía General de Guatemala, buscó su autonomía. Posteriormente, sumada a los Estados Unidos de México, en 1835 Antonio López de Santa Anna derogó la Constitución de 1824 para establecer un estado centralista, lo cual violaba las condiciones de autonomía que había exigido Yucatán para adherirse a la república mexicana.

Desarrollo de los acontecimientos

La Capitanía General de Yucatán, aprovechando el impulso que tuvo en México el movimiento independentista, decidió declarar también su propia independencia. Cuando en 1921 la Nueva España logra la emancipación, Yucatán se volvió también independiente, ya que se había sumado al Primer Imperio Mexicano. Sin embargo, cambian las condiciones cuando es derrocado Iturbide, y Yucatán se adhiere a los Estados Unidos Mexicanos en calidad de República Federada. Una cláusula importante que había establecido Yucatán, indicaba que el gobierno mexicano debía ser federal, y la región debía conservar su soberanía.

Sin embargo, el desarrollo de la política interna de México lleva a que, en 1835, Antonio López de Santa Anna derogue la Constitución de 1824 y establezca un estado centralista, mediante la Constitución de las Siete Leyes, promulgada en 1836 por Justo Corro, y continuada por Anastasio Bustamante. Esto tuvo lugar en el marco de los movimientos separatistas de Texas y la República del Río Grande (Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas).

En octubre 1841, Yucatán se declara independiente de la República Mexicana, y promulga su propia constitución de carácter liberal. Hubo una invitación a las autoridades de Tabasco para integrarse a la nueva república, pero el estado tenía planes independentistas propios, que al final desechó cuando Santa Anna les propuso un tratado que encontraron favorable.

Las negociaciones con Santa Anna primero, y los combates después, provocaron que Yucatán se integrase a México de nuevo en 1843, aceptando una condición especial que le otorgaba soberanía y facultad para elegir su propio gobierno. Esta condición fue desaprobada en 1844 por el Congreso, lo que provocó que el estado volviera a declararse independiente en 1845.

Tras una serie de conflictos con México, finalmente se derogan las Siete Leyes en 1846, y se restituye la Constitución de 1824, lo cual allana el camino para la reincorporación de Yucatán. Esta reincorporación tardó en establecerse hasta 1848, mientras se atenuaban los conflictos internos entre yucatecos.

Acontecimientos posteriores

A pesar de que Yucatán se reintegró a México, y rehabilitó la vigencia de su Constitución, tuvo que lidiar con un conflicto interno entre los mayas y el resto de la población, que se extendió hasta la llegada del siglo XX, y que se conoció como Guerra de las Castas.


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