¿Quién fue Porfirio Díaz?

Biografía corta de Porfirio Díaz

¿Quién fue Porfirio Díaz? Porfirio Díaz fue un militar y político mexicano, uno de los presidentes que por mayor tiempo ejerció el cargo en la historia de México. De nombre completo José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, nació el 15 de septiembre de 1830 en Oaxaca de Juárez, hijo del militar y veterinario José Faustino Díaz Orozco, y María Petrona Cecilia Mori Cortés. Fue el sexto de un total de siete hijos del matrimonio.

El padre de Porfirio peleó a las órdenes de Vicente Guerrero, pero luego compró un mesón para alojar viajeros, y se dedicó a la herrería. Poco después fallecería víctima del cólera.

Luego de sus estudios básicos para aprender a leer y escribir, Porfirio Díaz ingresó al seminario de Oaxaca, con la intención de seguir la carrera eclesiástica. Sin embargo, a raíz de la Intervención Estadounidense en México, en 1846, se vio atraído por la carrera militar. Aunque no vio satisfecha esta aspiración de inmediato, decidió no continuar en el seminario. El conocer al entonces gobernador Benito Juárez, influyó para que Díaz se inclinase por la carrera de leyes.

Díaz comenzó su actividad política adhiriéndose como colaborador al Plan de Ayutla, en contra de Antonio López de Santa Anna, que ejercía la presidencia por undécima vez. A raíz del éxito del plan, se le comenzó a confiar mando militar. Tuvo participación destacada en la Guerra de Reforma, de la que Benito Juárez salió fortalecido como presidente mexicano, y luego participó también defendiendo a su estado durante la Segunda Intervención Francesa. Su contribución fue decisiva para terminar con la Intervención. De allí, Díaz decidió proponerse como candidato presidencial.

En esta primera postulación, Juárez triunfó con facilidad, por lo que Díaz se retiró temporalmente a su hacienda de La Noria. Para el siguiente período, Díaz volvió a postularse, con la adición como candidato de Sebastián Lerdo de Tejada. Juárez volvió a postularse y a reelegirse, lo que provocó el rechazo de los otros dos. Díaz intentó un alzamiento que no tuvo éxito, sin embargo, dado el fallecimiento de Juárez, Lerdo asumió la presidencia. Concluida su presidencia, Lerdo también quiso postularse de nuevo, lo que provocó la oposición de Díaz. La represión oficialista terminó provocando la Revolución de Tuxtepec, que terminó con la destitución de Lerdo y el ascenso de Díaz al poder.

Con Díaz comenzó una etapa marcada por el progresismo en diversos aspectos de la vida nacional. Pero a pesar de ello, y a pesar de que su bandera fue la lucha contra el reeleccionismo, Porfirio Díaz también incurrió en él, siendo el presidente que más tiempo se ha mantenido en el cargo: 30 años, brevemente interrumpidos en dos ocasiones por la elección de su amigo Manuel González. Este largo período de permanencia en el poder se conoce como El Porfiriato.

La llegada del siglo XX, el agotamiento de la presidencia de Díaz, dada su avanzada edad y sus continuas reelecciones, fueron configurando una crisis que se manifestó en 1910 con el apresamiento del candidato Francisco Madero, que acumulaba grandes simpatías.

La crisis provocada por la prisión de Madero fue el germen de la Revolución Mexicana, que inauguró una de las etapas más violentas de la historia del país. La crisis política lleva a la renuncia de Díaz en mayo de 1911. Decidió exiliarse junto con su familia, donde transcurrió sus últimos años hasta su fallecimiento, el 2 de julio de 1915, el la ciudad de París. Se halla sepultado en el cementerio de Montparnasse, y sus restos nunca han sido repatriados.

Con el deterioro del gobierno de Díaz, se inició una serie de rebeliones conocidas como Revolución Mexicana. Madero alcanzó la presidencia, para ser derrocado y asesinado dos años después. Por la política mexicana desfilaron las figuras de Venustiano Carranza, Álvaro Obregón y Victoriano Huerta, además de los revolucionarios Pancho Villa, Pastor Orozco y Emiliano Zapata. Sólo hacia el final de la segunda década del siglo XX se logró una relativa estabilidad política, que incluyó la redacción de un texto constitucional, ya centenario.


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