El Plan Libertador de los Pueblos de La Sierra de Álica

El Plan Libertador de los Pueblos de La Sierra de Álica fue un plan proclamado por el militar insurgente Manuel Lozada, en la ciudad de San Luis de Lozada, en Nayarit, el 17 de enero de 1873. El plan se proclamó como paso previo a una insurrección que Lozada pretendió convertir en una revolución nacional.

Para el momento de la proclamación del Plan Libertador, la presidencia de México era ejercida por Sebastián Lerdo de Tejada, que era contra quien iba dirigida la proclama. El protagonista de la misma era Manuel Lozada, en calidad de líder insurreccional. Contó con el apoyo de Plácido Vega, que había sido gobernador de Sinaloa.

Antecedentes

Luego de luchar del lado conservador durante la Guerra de Reforma, y luego apoyar al Segundo Imperio Mexicano durante la intervención francesa, Manuel Lozada había visto acrecentada su influencia y su fama, que ya había forjado en sus tempranas actividades, cuando se ganó el apodo de “Tigre de Álica”. Un año antes de la caída del Imperio había sabido desmarcarse del mismo.

Así, Lozada se instaló a sus anchas en San Luis, convertido en un caudillo que ejercía de facto el poder, a su arbitrio. Su administración era un gobierno que funcionaba de modo paralelo al gobierno central, y a contracorriente del mismo. Y en muchos aspectos funcionaba de modo arbitrario. Pero tal situación no resultaba aceptable para el gobierno de Lerdo de Tejada, de modo que se indicó a Lozada que debía someterse a las leyes emanadas de la Constitución.

Para este jefe regional, de tendencia conservadora y pro-clerical, resultaba una claudicación inconcebible someterse a una legalidad emanada de un gobierno con el que no comulgaba, además de una enorme pérdida del poder al que estaba habituado.

Es aquí cuando a Lozada se le presenta el dilema de someterse al gobierno central, o intentar convertirse en un líder, ya no sólo regional, sino nacional. Considerando que Lozada contaba con hombres, armamento y una carrera previa en la que no le había ido mal, es comprensible que pensara tener opción de liderar un movimiento revolucionario de alcance nacional.

Desarrollo de los acontecimientos

Asociado con Plácido Vega, Lozada redacta un documento que es proclamado el 17 de enero de 1873, al que llamó “Plan libertador proclamado en la Sierra de Álica por los pueblos unidos del Nayarit”.

El documento cuestiona la moralidad de quienes habían estado ejerciendo el poder desde los días de la independencia, y en particular cuestiona el desempeño de Sebastián Lerdo de Tejada.

Los dieciséis artículos del Plan comienzan advirtiendo que el emplazamiento de Lerdo constituía una declaración de guerra, que ellos, muy a su pesar, no podían ignorar. Así continúa el documento con una exhaustiva lista de disposiciones legales sobre diferentes aspectos como libertad de tránsito y de prensa, comercio, tratos con el extranjero; lo cual revela que el movimiento de Lozada fue concebido como una insurrección de carácter nacional y de largo aliento. Con esta proclama se da inicio a la insurrección conocida como “Rebelión de Lozada”.

Acontecimientos posteriores

La historia posterior al Plan de Lozada fue más bien corta: las fuerzas insurgentes comenzaron invadiendo tres estados: Sinaloa, Jalisco y Zacatecas, pero de las tres, la única que vio algo de acción fue la de Jalisco. En Sinaloa, los rebeldes fueron rápidamente vencidos, y en Sinaloa las fuerzas de Lozada se retiraron sin entrar en combate.

En Jalisco, Lozada avanzó sobre la ciudad de Guadalajara, pero fue derrotado por Ramón Corona en la Batalla de La Mojonera. Replegado hacia Nayarit, fue perseguido por José Cevallos Cepeda, que luego de varios enfrentamientos pudo capturarlo para que fuera sometido a juicio, y posteriormente fusilado.


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