Movimiento estudiantil de 1968 en México

El movimiento estudiantil de 1968 en México fue uno de los eventos sociales más importantes de la época por ser testigo de una de las matanzas más brutales por funcionarios públicos.

Además que fue un movimiento que tuvo la presencia de estudiantes de más de 70 escuelas de la capital mexicana, contó con profesores, comerciantes, profesionales e intelectuales. Según los medios locales, el movimiento estudiantil de 1968 fue un “punto de inflexión” en la historia de México.

Aunque la concentración más grande fue en la ciudad capital, estados como Coahuila, Durango, Michoacán, Nuevo León, Puebla, Oaxaca, Sinaloa y Veracruz fueron de gran apoyo.

Un riña entre estudiantes: inicio del movimiento estudiantil de 1968

Según los libros de historia mexicana, el movimiento estudiantil tuvo origen el 22 de julio de 1968, al surgir un conflicto en la Plaza de la Ciudadela, entre estudiantes de las Vocacionales 5 y 2 del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y el preparatorio Isaac Ochoterena.

Al sitió fue el Cuerpo de Granaderos, pertenecientes a la policía capitalina, solo que la disolución de la riña fue a través de mecanismos toscos y brutales. Los agentes vinculados golpearon decenas de jóvenes y otro civiles que se encontraban viendo la pelea callejera. Muchos ciudadanos fueron perseguidos, quienes en un intento de escapar se refugiaron en las instituciones educativas.

Es válido resaltar que para julio de 1968, la policía estaba acusada de varios incidentes de abusos hacia la ciudadanía, pero en el caso de los estudiantes, los niveles fueron superiores.

Al culminar el cuarto día, luego de la riña, algunos estudiantes pertenecientes a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y del Instituto Politécnico Nacional (IPN) promovieron una marcha contra los acontecimientos. Sin embargo, los granaderos disolvieron la marcha de la misma manera violenta con la que habían estado actuando.

Disturbios

Esta última represión fue el detonante para la ola de disturbios. La molestia generalizada llegó al punto de quema de autobuses, avenidas obstaculizadas y pérdidas materiales en algunas zonas del país.

Más de una decena de estudiantes y civiles fueron detenidos por las autoridades, quienes intentaban restablecer el orden con el despliegue de fuerzas especiales y tanques militares. De hecho, el Ejército mexicano se ubicó en áreas cercanas a la UNAM y al Instituto Politécnico Nacional, pero no bastó para detener el movimiento.

Creación del Consejo Nacional de Huelga

De cara a los eventos, los estudiantes crearon el 30 de julio de 1968 un Consejo Nacional de Huelga (CNH), conformado por los máximos líderes de los institutos vinculados. El comité alcanzó las 77 escuelas (incluyendo algunas universidades), inscritas en el movimiento para atender la situación.

Entre las acciones más importantes estuvo el desconocimiento de la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos (FNET), al no cumplir ciertas cláusulas y recibir dinero de parte del Gobierno.

Movimiento estudiantil de 1968 en México

El principal objetivo del CNH era sostener un diálogo directo con el gobierno mexicano, algo que nunca sucedió, a pesar de los pronunciamientos gubernamentales, como el de Luis Echeverría Álvarez, entonces secretario de Gobernación.

Aunque se hizo todo lo posible para prevenir más molestias y problemas, los disturbios continuaron.

La tarde del 2 de octubre en Tlatelolco

Para el 2 de octubre de 1968, en Tlatelolco, se convocó una marcha desde la Plaza de las Tres Culturas, pero, tras presiones, fue cancelada.

El movimiento pretendía realizar un mitin con la presencia de entre 6 y 15 mil personas, para tratar algunos temas que se le estaba exigiendo al Gobierno nacional. Sin embargo, alrededor de la plaza varios funcionarios rodearon la zona. En un momento dado, se dieron disparos de bengalas, con lo cual inició un tiroteo hacia los ciudadanos en la Plaza.

Actualmente, se desconoce el número de víctimas real, quién disparó primero o dónde comenzó, pues al surgir el primer disparo la muchedumbre se dispersó y reinó el caos durante las siguientes dos horas.

Según versiones oficiales, aproximadamente 20 personas perdieron la vida, pero ONG’s y medios locales apuntaban que el número real eran 200 a 500 ciudadanos.

“Nunca olvidaremos aquel 2 de octubre de 1968”, dijo un testigo a medios mexicanos. Se considera uno de los momentos más desafortunados de los cuales no se ha realizado justicia alguna.



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