¿Quién fue Sebastián Lerdo de Tejada?

Biografía corta de Sebastián Lerdo de Tejada

¿Quién fue Sebastián Lerdo de Tejada? Sebastián Lerdo de Tejada fue un político mexicano, además de abogado, que ejerció la presidencia del país en el siglo XIX. Su nombre completo era Sebastián Lerdo de Tejada y Corral, y nació en Xalapa, estado de Veracruz, el 24 de abril de 1823, en tiempos de la Junta Provisional Gubernativa. Sus padres eran el comerciante de origen español Juan Antonio Lerdo de Tejada y Matute, y Concepción Corral y Bustillos.

Tuvo una buena educación elemental, al tiempo que desempeñaba labores en una tienda que su familia poseía en Xalapa. Sus estudios incluyeron gramática, e inició los estudios como seminarista. Sin embargo, no llegó a ordenarse, ya que abandonó el seminario para estudiar derecho en el Colegio de San Ildefonso, donde llegaría a ser rector.

Su carrera política se inicia en el período de gobierno de Ignacio Comonfort, en el que fue Fiscal de la Suprema Corte y Ministro de Relaciones Exteriores. Al estallar la Guerra de Reforma, si bien rechazaba a los conservadores que se establecieron en la capital, no se alineó del todo con los liberales y prefirió mantenerse en el ámbito académico, ejerciendo la rectoría de San Ildefonso, al mismo tiempo que su labor como abogado.

Con todo, regresó a la política luego de la Guerra, sumándose al gabinete de Benito Juárez. Pero no serían años apacibles; se produjo la Intervención Francesa en México. Allí demostraría que había madurado su convicción liberal. Se convirtió en un inflexible defensor de la soberanía de México, ante lo que definió como un ultraje de Europa en América. Abogó por que el castigo para Maximiliano fuera ejemplar, y de hecho el emperador fue ejecutado.

Posteriormente, compitió contra Benito Juárez en las elecciones presidenciales de 1871. Allí también se presentó Porfirio Díaz. Juárez logró un tercer período presidencial, y mientras Díaz proclamaba el fallido Plan de la Noria para levantarse contra Juárez, Lerdo de Tejada se sumó al gobierno como presidente de la Suprema Corte. Pero Benito Juárez falleció el año siguiente.

En estas elecciones, convocadas de modo extraordinario, compitieron de nuevo Lerdo de Tejada, y Porfirio Díaz, ganando la elección el primero. Su gobierno fue efectivo para conseguir la pacificación del país, sofocando rebeliones dispersas. También restituyó en el Congreso la Cámara de Senadores. Pero su ideología liberal le llevó al extremo de suprimir órdenes religiosas como la de las Hermanas de la Caridad y la de los jesuitas.

En 1876, terminando su período presidencial, decidió postularse a la reelección. Esta decisión provocó descontento general, manifestado por la férrea oposición de José María Iglesias, a la sazón presidente de la Suprema Corte, y un nuevo alzamiento en armas de Porfirio Díaz, esta vez proclamando el Plan de Tuxtepec, y la consiguiente revolución.

Lerdo de Tejada aprovechó su gran influencia en el Congreso para que éste apoyara su reelección, que se dio en el marco de las elecciones de 1876. José María Iglesias dictaminó que las elecciones constituían un fraude, y se proclamó presidente interino. Pero fue Porfirio Díaz quien al final terminaría derrocando a ambos hombres, aunque intentó, sin éxito, pactar con Iglesias.

Biografía de Sebastián Lerdo de Tejada

Una vez separado del poder, Lerdo de Tejada optó por exiliarse. A diferencia de Iglesias, jamás regresó a México, y falleció en Nueva York el 22 de abril de 1889. Sus restos fueron repatriados, y actualmente  reposan en la Rotonda de Personas Ilustres; un espacio que años atrás había sido concebido por su propia iniciativa.

Sebastián Lerdo de Tejada, junto a Benito Juárez y José María Iglesias, conforman un grupo de estadistas liberales que buscaron conducir a México por el camino de los gobiernos civiles, reduciendo los privilegios eclesiásticos y militares. Sin embargo, cayeron en el error de pretender que solo ellos podían llevar a cabo el trabajo: no prepararon una generación de relevo y, a excepción de Iglesias, pretendieron permanecer en la presidencia más allá de lo que la Ley les permitía. Probablemente ellos mismos fueron víctimas de los tiempos turbulentos que les tocó vivir.

Coincidentemente, un abogado y político de la historia mexicana reciente tenía un nombre similar: Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias. No hay que confundirlos.



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